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viernes, 4 de mayo de 2012

Dos poemas a mi madre

Rosa Margarita Baquero Moncayo, mi madre


De par en par
Por: Fabián Núñez Baquero

Debe ser mi madre
la pantera de seda  
que viene a visitarme
con el parasol de la noche

Debe ser un retazo de su tiempo
el rumor de la Singer sobre el sueño
la pesada colcha
tejida con hilo número diez
su crochet y La Familia

Es posible
Talvez
su madrugada
las rosas de agua
las barricas
los domingos con cuero reventado

Puede ser su aliento en el chinero
esa pausa que ponía en la intemperie
en el clavel
la suave entonación de su guitarra
el cierto pelo de su voz

Viene con su silencio 
rítmico
estruendoso
a brindarme el calor del horno
la fe en el pan de cada día
la lucha total de la Rosita

Viene con las manzanas hornadas
con su cuaderno
en cicatriz

Viene de par en par
a golpear en mi candado
a sacarme de la cárcel
a enjugarme la sangre
en la garganta

(Tomado de De par en par)- 1997


Madre,patria de todos los hombres

Por: Fabián Núñez Baquero

 



En los días negros que vuelan sobre nuestras cabezas
Te nombro, madre, como al eureka milenario
Cuando el hombre buscaba la razón de su norte
Y se refugiaba en la cueva hasta que pase la tormenta.


Te llamo, madre, porque tu seno es la tierra prometida
Y porque en tus brazos se consuela todo el universo.
El hombre halla en ti la increíble confianza
De superar este filo de navaja de todos los días
Y encontrar el amor que jamás te pide nada.

Madre, eres el círculo de fuego contra el malo
La piedad sin límite para nuestras aflicciones
El sacrificio insomne que vela la inocencia
Del joven que no sabe que pisa en un zargazo
De la niña que juega y ríe en la catástrofe.

Madre, el único ser que es más fiel que un perro
Al pie de nuestras más negras rebeliones
Y que espera paciente con su vianda de arroz con plátano
Que el hijo le retorne solo una sonrisa al paso...

Madre de todos los hombres, madre mía terrena
En tus ojos encuentro el refugio para todos mis dolores
En tu fe de montaña esta fuerza que me habita
Que desafía el desamor y el hambre
Y que sabe que la victoria surge de la noche más negra.

Madre, patria de todos los hombres
Bandera única sagrada que cobija toda la tierra
Dadnos el valor para buscar el horizonte
La brújula de la alegría, el pendón de lo excelsior
Y tu amor que abraza al mundo con su poder supremo.

Abril 26 de 1999