Entradas

¿Cuando un poema es un poema?

Imagen
¿Cuando un poema es un poema? Fabián Núñez Baquero ¿ Como podemos saber que un poema es un poema? Porque genera en nosotros visiones y sensaciones frescas, nuevas. Cuando las palabras no son las mismas de antes: Me acerco a ti con voces de eucalipto con la antorcha de mi corazón incendiando la explanada del pálpito pero es implacable el frío de tu horizonte de almíbar ¡Tanto espino rodea la muralla aérea de la rosa! Y tu distancia se parece al canto lejano de las aves del crepúsculo dime si de rosa en rosa habitaré alguna vez tu cúpula recóndita ¡amazona perpleja que te meces en la hamaca de la noche! Es evidente que este es un poema y podemos ponerlo un nombre, un título. La pregunta realizada al inicio implica que existen poemas que no son poemas. Sí, hay poemas que no lo son, que no pueden, que no deben llamarse poemas. Solo una aguda sensibilidad y el conocimiento pueden percibirlos. En la muestra del autor se ...

La espiral poética y el retorno a la poesía

Imagen
La espiral poética y el retorno a la poesía Por Fabián Núñez Baquero El mundo de la conciencia y de la sensibilidad es una escalera fantástica donde cabe todo, hasta lo más insólito. Una escalera de varios pisos para todo tipo de gustos y disgustos, de creaciones y aberraciones. O, más exactamente, como en los mitos [1] cosmogónicos del mundo, una espiral infinita, con varias ventanas al universo. Y, por supuesto, en cada curvatura o hélice hay artistas que representan grados de intensidad poética, la cábala de la cantidad o determinada tesitura, en la escala de la calidad sensorial o cognoscitiva. La espiral posee todas las instancias de la voz y los sentidos y poetas que lo representan. Y cada poeta en cada estrato posee su propio público que detenta el nivel y la altura necesaria. Lo que se dice, hay poetas para todos los niveles y para cada público. Esta constatación la desconocen muchos poetas y casi siempre el público un poco desorientado que vaga por este rascaciel...

Las leyes fundamentales de la poesía

Imagen
Las leyes fundamentales de la poesía Fabian Núñez Baquero La poesía, al menos en su fase inicial, proviene de la danza, de los ritos ceremoniales, el baile. Por eso marca un compás, mantiene un ritmo y las palabras están impregnadas de un acento emocional, y el sentido se subordina a la atmósfera y energía de la intencionalidad armónica y simbólica del poeta. Al contrario de la narrativa o la ciencia o la filosofía la palabra no está supeditada al pensamiento o, para ser mas exactos, a la lógica, a la razón, sino al revés: razón y lógica deben obedecer a la forma , a la fuerza prototípica y de invención de las palabras e instancias de estrofas y versos: La pluma del aire besa el arbolado de tu pelo/ pero mis ojos beben tu imagen / que asciende desde la linde del río... / guerrera del alba/ luchadora de las cuatro estaciones… Este minipoema del autor, a lo mejor no deja ver con precisión el ritmo por las imágenes y figuras literarias que utiliza. Pero de hecho hay ...

Poema y emoción

Imagen
Poema y emoción Por Fabián Núñez Baquero Lo más fácil es decir: sin emoción no hay poema. Aunque el poema es algo más que una emoción. El hombre es ser de emociones, sentimientos, aunque la tendencia actual lleva a la anulación de unas y otros en la vida cotidiana. Por cierto, solo los robots son carentes de pasión, pero ya los serios muchachos de la inteligencia artificial se encargarán de añadirles una tela prefabricada de tics y sensibilidad para invadir el espacio humano. Pero el hombre es instinto, inteligencia, emoción. La inteligencia es emocional, no porque nosotros añadamos la emoción sino por nuestra propia razón de ser: la existencia es latido, pálpito, tacto y emoción. Hablar sobre la inteligencia emocional es llover sobre mojado, es una tautología innecesaria como señalar la humedad de lo húmedo . [1] La emoción no existe solo en el poema creado o declamado sino en cada actividad humana. Cuando comprendemos la noción de infinito en matemática sentimos un e...

Entre la distinción y la diferencia

Imagen
                                                           Vasili Kanddinsky Entre la distinción y la diferencia Por Fabián Núñez Baquero Existe en el mundo lo que se llama diferencia y entre los hombres lo que denominamos distinción . Existen no por nuestra voluntad sino por un inexorable mandato de nuestras células y cromosomas. El genoma, nuestro ADN, son responsables en gran parte de nuestra desdicha o nuestra felicidad. La marca de nuestras huellas digitales son el resultado externo de este hado biológico Y, claro, la parte histórica, el trabajo o el empuje que ponemos para cumplir o desafiar nuestro destino genético, no son tampoco ningún pelo de cochino. En la mayor parte de los casos bogamos contra corriente. Nos inventamos otros cromosomas y otras historias, hacemos poesía, inventamos una sobre realidad para liberarnos ...

Pensar y no pensar

Imagen
Pensar y no pensar ( Razón y sin razón del poema) Por Fabián Núñez Baquero Se piensa cuando se piensa que se piensa. O cuando se dice: Todo en el mundo se mueve. Pero si se dice: ¡El mundo se mueve! ¡El mundo se mueve!  No se piensa, se expresa con palabras una sensación, no un pensamiento. Se dice, entonces, el lenguaje es sensorial, es poético. Se piensa cuando se declara: puedo comparar una flor con una estrella.  No se piensa cuando se declama: ¡te amo girasol, astro de fuego! El pensamiento es una razón de las cosas, se razona o se piensa con las cosas: hacer poesía es utilizar la connotación  El poema es la cosa misma. El pensamiento piensa, el poema no piensa, es, actúa, es la acción misma: ·          perfecto es el mutismo del águila en el aire ·          ¡ronda rueda rutilante el rondador de la vida! El poeta no piensa, actúa con palabras; no raz...

De la pluma de ganso a la pauta de luz

Imagen
De la pluma de ganso a la pauta de luz Por   Antonio Fabián Núñez Baquero Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido… Juan Luis Vives- El Lazarillo de Tormes Hubo una época en la cual los poetas escribían con plumas de ganso en sendos papiros o pergaminos. El tiempo decurría vaciado en una lenta clepsidra y el mundo se circunscribía al retazo de espacio que alcanzaba la mirada o, a lo mucho, a la parva noción de cantón o de provincia. Podemos afirmar que el gran Garcilaso de la Vega contemplaba con local visión heracliteana el manantial, la fuente o la glorieta y talvez el firmamento de su tierra natal sin alcanzar noticia de España o la península, pero escribía sonetos universales que perdurarían más de medio milenio. El aire que respiraba el conde Lucanor o el portento de cura que fue el Arcipreste de Hita, tenía la pureza posible y sólida que la naturaleza ...