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sábado, 29 de junio de 2013

Poetizar la historia

Koala, auténtico poeta del bosque
 
Poetizar la historia
Por Fabián Núñez Baquero
29/06/13

En la antigüedad clásica fue Aristóteles el que con su sello de nitidez y profundidad destacó la importancia de la poesía sobre la historia, al mismo tiempo que desplegaba su método escolástico que puede ser sintetizado en “ lo uno u lo otro, pero nunca los dos al mismo tiempo”. Gracias a la dialéctica materialista ahora sabemos que todos los fenómenos están tiznados de “ lo uno y lo otro al mismo tiempo”. En este caso la historia puede alcanzar el rango de la poética y la poesía utilizar la historia para transformarse en histórica. Virgilio, de alguna manera, trabajó en la secuencia histórica y método de Homero. Esta constatación me llevó a escribir mi poema épico “ La Uña de la Gran Bestia”, y otros poemas de carácter histórico.
Es este el eje vertebral que explica el por qué en el taller hemos insistido en la naturaleza fecunda del hecho histórico, tomado como motivo poético. La parte pragmática, por lo mismo, tomó en cuenta el trabajo de Cavafis y Ezra Pound. El primero no dejó de utilizar la épica griega con personajes, dioses, mitos, héroes de leyenda e históricos y, por supuesto, mucho de historia latina, romana exactamente. Pound hizo lo mismo con el Renacimiento, entro otros.
Lo que interesa al poeta de verdad es la metodología que ellos utilizaron. Cavafis actualizó el relato histórico, le impuso un sello de actualidad viviente y una pátina de innegable nostalgia como griego y paisano de los personajes y los aconteceres que poetizaba. Menos mal que unos y otros tienen tal universalidad, que su trabajo no podía pasar desapercibido.
 
En general usó el contraste, la analogía, las poderosas herramientas del poeta para dar sesgos, giros hacia la vida monda y lironda de su época. Personalmente siempre me ha fascinado el “ contraste drástico”, el estilete duro de la analogía y de los giros idiomáticos- históricos, en una fusión inteligente para dar como resultado una ráfaga de energía y de comprensión filosófica- la parte del león de la poesía, según Aristóteles- de hechos y personajes del mundo. Talvez por eso- y como cumplimiento de nuestra tarea- insisto en el poema histórico,con un tema que acaso pueda gustarles:

Dos rostros del canibalismo

Caballo del viento
gran Curaca sentado en su cabaña
rodeado de antiguas
recientes calaveras
cuenta sus heroica hazañas viscerales
donde cada calavera fue un almuerzo
en tiempos cuando literalmente
el hombre se comía uno al otro

Slim Rockefeller Gates
gran jerarca, señor del Rascacielo
apretado de joyas, anillos y helicópteros
comenta los peligrosos juegos de la Banca
el gran hachazo a la Bolsa de Valores
el zarpazo necesario para acrecentar fortuna
sonríe triunfador
y no puede exhibir sus calaveras
porque son millones de millones
de seres humanos devorados
por su festivo, descomunal canibalismo

lunes, 24 de junio de 2013

Yoga, Tao y Poesía

La galaxia Corno, la llamo yo, pienso en un concierto de Handel...
 
 
Yoga, Tao y Poesía
Por Fabián Núñez Baquero
11/05/13

Mi amigo, el poeta Galo Vega, me preguntó-vía Facebook- si en el artículo del vacío y el poema, publicado en la página de los Rapsodas 30001, blog el taller, me estaba refiriendo al Tao2. Respondí sí y no. Sí a la alusión de la filosofía oriental del notable filósofo chino Lao Tsé, sí a la mención del vacío como elemento del Tao, el Camino del Medio, como el encuentro de la contradicción entre lo lleno y el vacío. Pero no sólo aludía a esa fascinante filosofía de los contrarios, sino a la no menos contradictoria filosofía pragmática y al vacío de la vida cotidiana. O al vacío que te crean o pretenden crearte en la vida.
En general el poema responde a las dos vertientes. El vacío en el Tao es un elemento metafísico3 de la realidad y hasta un factor decisivo en la laxitud de la mente y del cuerpo. Tal cual cada asana del Hatha yoga- en esta disciplina de origen hindú- se busca “vaciar” la mente y los sentidos de cualquier pensamiento negativo o positivo con el objeto de apaciguar el flujo sensorial. Igual el taoista chino Chuangtsé repetía como leit motiv filosófico esencial, “Decir nada, no hacer nada”, su fin no era otro que fundirse con la naturaleza, ser uno solo con ella, transformarse en objeto natural,tal cual trabajan para serlo los yoguis.
Yoga y Tao proponen y practican el desprendimiento de lo individual y la entrega a la gran cadena de la anulación de la causalidad, la lucha por no producir Maya o Karma y desaparecer para siempre de la generación y de las metempsicosis.
Pero el poema, en cambio, llena el vacío, tanto el del Tao como, y principalmente, el de la vida. O, utilizando categorías de la filosofía hindú, genera Maya, ilusión, crea Karma. El poema, como la Naturaleza, aborrece el vacío, huye de la nada. En este sentido es contrario al Tao y al yoga. Si el universo puede, en última instancia, ser representado como un viejo acumulador de gas y polvo para convertir el vacío, el abismo en una supernova o una galaxia, el poeta, como el Cosmos, es el sepulturero del vacío, un transfigurador de la nada en belleza, hipostasia el silencio sagrado, pero, a la final, repelente, del espacio y el tiempo, en estructura de cadencias y ritmos de semiótica universal. Como el antiguo jugador de pelota azteca, que puede perder la vida si pierde el partido, el poeta se juega la vida, gane o pierda con su poema y antes y después de su juego semántico. Él mismo es el poema que se juega la vida, en cada acento de esa extensa alegoría de su creación poética.
La naturaleza ocupa milenios en cada paso diferencial e integral, el poeta- como una flor o un oso polar- destina su corta edad de homínido increíble para delinear la génesis y la agonía del sol en todos los continentes. El sol pare cada once años sus propias protuberancias lumínicas, esas auroras boreales de asombro natural, el poeta, en sus éxtasis de arrobo y mutación, vuelve a crear el Cosmos en versos percusivos de ozono. Al poeta le visitan las tempestades, es agredido por la naturaleza- como todos- pero acaso es el más flagelado por la sociedad de lucro, el más inerme en medio de la tenaz acción pragmática del hombre. Por eso el poeta es un vasto sistema de compensación, una balanza que equilibra el vacío de la sociedad actual y sus propias limitaciones, las de la sociedad y las de él. El poeta crea- debe hacerlo- de la nada el nuevo orden donde la persona sea tan importante como una flor o el incendio solar que nos permite vivir a todos. El poeta es un generador de energía, un motivador de lo excelso, que convierte la basura en estrella y su propia soledad en tumulto y jolgorio, su pena en perspectiva hacia la felicidad, su desolación en alegría. El poeta es el vacío, el cero, el ser invisible que luego se materializa en los labios y el corazón sonoro de la especie.


2la filosofía de Lao Tsé
3En verdad el término “metafísico” no es muy adecuado, tal como no lo sería decir del Cero o de la noción de infinito que son “metafísicas”. Esto no quita que la filosofía global del Tao sea idealista y metafísica.