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domingo, 30 de diciembre de 2012

La experiencia sensorial base de la poesía

René Magritte

La experiencia sensorial base de la poesía
Por Fabián Núñez Baquero
30/12/12

Es muy conocida la afirmación que asevera que los ciegos de nacimiento no saben lo que son los colores y, por supuesto, no pueden imaginárselos siquiera. Por lo que podemos decir que la visión es una experiencia sensorial que no se la puede transmitir si es que uno mismo no se la tiene o, por lo menos, alguna vez se lo ha tenido. Esto sucede con todos los sentidos. La riqueza de las experiencias sensoriales determina el bagaje principal del poeta. Es imposible imaginar el hambre si nunca lo has padecido. Si nunca te ha faltado amor es poco menos que inalcanzable entender al desamorado, al que desespera de amor. Si siempre has tenido tu cobija eléctrica cómo puedes imaginarte una gélida madrugada andina. Hay mucha gente que jamás ha aspirado el perfume de una flor. Si ingieres más calorías de las necesarias cómo puedes imaginarte lo que le sucede al hombre que le falta fuerza en las piernas o se le va la cabeza de un vahído. Si no has sido emigrante- aunque sea en tu propio país- cómo puedes saber la pávida-amarga realidad del emigrante en otros continentes. Comprender la génesis y la tendencia del odio es una ciencia no menos importante que la del amor.

En general la gente rica o acomodada posee un colchón neumático- ese aislante que otorga la riqueza- para entender los problemas minúsculos que, como piedrecillas en los zapatos, atormentan al desheredado. Es muy difícil, por esa circunstancia, que un rico sea poeta, y en la muy remota posibilidad que lo sea, su poesía será de alguna manera como blindada con el amianto de la insensibilidad y las palabras le servirán más como decoración ligth para transmitir su vacío sensorial. Por eso existen juegos de palabras que no tienen núcleo, hueso. El calcio de la poesía es la sensorialidad, la experiencia sensorial. Quizá por eso algunos se inoculan sustancias psicotrópicas para atrapar más experiencias sensibles, aunque esto les lleve al aislamiento, a comprenderse solo ellos porque los demás no han participado de su experiencia psicotrópica. Es fácil hablar en difícil cuando tienes droga adentro como lo es tejer y destejer alucinantemente cuando la araña se bambolea en la tela por efectos de la sustancia.1 Somos más modestos, hablamos de experiencias comunes a la especie y a su trato social, experiencias que sufren una catálisis refinada o singular en la elaboración poética.
Por eso es crucial decirnos a nosotros mismo: hablemos de lo que sabemos, y saber es algo más que entender, es padecer y trasmitir lo padecido, ni más ni menos. Este es el sentido de bajarnos a lo simple, a lo sencillo, aunque el verbo sugiera que nosotros somos más altos o mas superlativos que lo simple y la sencillez. No. Bajar, en este caso, sólo significa aspirar a lo fundamental, a la esencia de la vida y de las cosas, flexibilizar nuestros sentidos, ir a la palabra directa, desechar de alguna manera lo tecnológico, el artilugio de la preceptiva, dejar que la piel hable y la sangre cante. Esto, por supuesto, a condición de que tengamos algo que decir porque la experiencia sensorial es, después de todo, experiencia vital.

Los poemas sin sensorio, son poemas sin alma. La poesía no es sentimiento pero necesita sensibilidad para habitar en el inteligente claro oscuro entre el conocimiento y la sensibilidad. Si hay sólo conocimiento, hay filosofía o ciencia o semántica estéril, no poesía. Y si hay sólo sentimiento sin inteligencia, caemos en el lugar común o el lenguaje vulgar. Cuanto tenemos vida no nos interesa demasiado los referentes culturales, citar a poetas famosos o estar en la “onda” esnobista del día. Con mucha experiencia vital y estudio de su oficio el poeta no necesita ni recurrir a las drogas ni darse lija a través de la sobreabundancia de epígrafes de famosos poetas de otros mundos.
1La experiencia- casi científica- de Aldous Huxley con LSD no justifica que todos hagamos lo mismo

La puerta
Por Fabián Núñez Baquero
30/12/12

No vacilo más
sé que eres la respuesta
la puerta y el camino
¿para qué buscar el atajo de otra senda?
¿por qué subir escaleras o ventanas?

La tempestad me arroja hasta tu umbral
llamo
sales presurosa
enjugas mi rostro
me besas
me acercas a tu corazón
sin preguntarme nada

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Una cuarteta andina y un Biverso

René Magritte


Una cuarteta andina y un Biverso

Nos hemos propuesto un poema de lo más simple. He preparado una cuarteta andina y un Biverso: Bien vale por este fin de año mostrarse discretos y escuetos, que lo disfruten.

Equívoco total

Estuve en el momento equivocado
amando a la mujer equivocada,
equívoco de mí, equívoco del mundo,
equívoco el amor equivocado.

Biverso sin vuelta

Toda la Tierra verde y mi corazón de paja.
No volveré jamás al oasis de tu boca.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Entre lo simple y lo sencillo lo difícil

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Entre lo simple y lo sencillo lo difícil
Por Fabián Núñez Baquero
16/12/12

En las relaciones humanas lo sencillo se vuelve difícil. Cuando uno y otro no buscan impresionar o acaso otras subterráneas intencionalidades, iniciar un coloquio es tan complejo como comenzar una conferencia abordando un tema que no se conoce, o tratar de describir a un animal imaginario .Las personas son mundos por explorar, territorio intangible y desconocido donde una palabra es ya una invención. De alguna manera los interlocutores se convierten en criptógrafos de sí mismos y decodificadores del otro. 
Hay cierta dosis de desnudez y vergüenza en la conversación y mucho pudor en los entretelones de la plática. Esto cuando se trata de dos personas simples y sencillas ( que me late que ahora es más difícil encontrar), que solo intentan intercambiar palabras o razones, sin que haya otra motivación que el milagro de encontrarse vivos y estar, acaso, conversando la primera y última vez en un planeta tan peligroso que admira que exista desde hace 4.500 millones de años. 
No existe amor de por medio ni desamor, ni interés económico ni de ninguna otra especie, sólo el puro placer de charlar,sólo apenas ese roce con lo nuevo, esa sensación única de tener a quien depositar un chispazo de placer o inteligencia y recibir, a cambio, una fuerza visible o invisible de aceptación o de extrañeza.

Me he figurado muchas veces que la poesía, el arte participan de esta comunión absolutamente desinteresada y hasta trivial: no te pertenezco ni tú a mí, me preocupan las estaciones de lo imposible, una melodía realizada por alguien a quien le faltó algo, pero que a cambio entrega una joya. No pone nombre a la carencia ni a la joya, incluso ni siquiera la fecha. A la final el arte es poner nombres a lo imposible, cualquier modelo es pobre y circunstancial a la modelo que llevo dentro y que la repito de diversas maneras en mis cuadros. 

Como poeta me siento disminuido, empequeñecido cuando alguien me pregunta ¿en quién se inspira para escribir su poesía? No. La pregunta no es adecuada. La pregunta es más sencilla: ¿ por qué es poeta? Es difícil responder a una pregunta tan sencilla. Yo respondería, porque soy un animal paciente y desinteresado, que amo la vida en mí y en los demás y deseo que todos coman y posean lo necesario.
 Esta idea talvez la repita en todos mis poemas. No los hago para festejar nada ni a nadie, porque todos los días son para mí una fiesta. No quiero ganar nombradía o puntos ante las féminas. Son muy hermosas, es verdad, pero no dejan de ser efímeras. Ni siquiera para ganar lo que llaman ahora autoestima. De ningún modo.Si la poesía me entrega todos los días la naturaleza entera,¿de qué autoestima me hablan si tengo en mis brazos los poderes naturales? Pero cuando hablo de poesía no la quiero ultrajar con ocupaciones minúsculas o besos fríos o gestos amanerados de muchachos casquivanos. Hablo de la entrega a la totalidad del conocimiento y la creación, quiero hacer méritos ante ella y ante la humanidad. 

No busco palabras sino realidades profundas que a lo mejor se puede expresar con palabras. Sé que la naturaleza de todos modos es simple como la sonrisa de un niño y que se recicla con palabras sencillas. Estoy convencido que ella me ha dotado con mi condición de animal simple para representarla a través de las palabras. Yo busco ese mensaje y es como buscar diamantes en la corriente cristalina de un río tumultuoso. Sé que la tarea encomendada es para agobiar a un Homo Sapiens de última hora cuya única hazaña es vivir. Pero también ella me ha dotado con una virtud: mirarme en el manantial portentoso y simple de su ancho océano y saber que si una simple rosa procrea esplendor y belleza es posible que yo pueda cantar el ritmo mayestático de una nebulosa.

Pero, hasta tanto, doy la bienvenida a la rosa en mi jardín. Y luego me olvido de ella.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Luminarias de siete cuerdas en el Palacio del Poeta

Con los labios en el poema ( Magrite)

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Luminarias de siete cuerdas en el Palacio del Poeta
Por Fabián Núñez Baquero
25/11/12
Los poetas hacen mella donde van. Buscan la abscisa de la cordialidad y el tumulto del corazón. Se sirven de las ordenadas llamadas palabras y las enchufan en el entorno social con suavidad de visón. Y aprenden a prender las metáforas en la hojarasca resbalosa del verso para que se vean como luminarias o bengalas en la tierra del poema. 
Ahora vinieron personas poéticas latinoamericanas y del País de la Mitad a labrar y esculpir sensibilidades. Y se asentaron-águilas de vuelo agudo- en la misma colina llamada Palacio del Poeta. Lo hicieron para abrasar la Mitad del Mundo con la saeta del amor y esa lira de siete cuerdas de la emoción. 
Tenían (tienen) sus tatuajes propios: Darío, Mirina, Erika,Darwin,Margarita,Guillermo,Angélica,Óscar, Isabel,Fabián,Melba,Fernando, Juan Carlos, Ana,Terry . Inundaron de poesía y de arcoíris estos días dedicados a la comunión de voluntades, a la contemplación de lo bello. Ana-Cisne dirigió los ágapes del concepto sensorial,fundó con su poética otra vez El alta Cuxibamba. 
Fernando buscó en sus cuerdas toda la vida que todavía baila en sus dedos y en sus retinas y averiguó el secreto de los versos de Mirina para trasladarlos al lenguaje alado del instrumento árabe-hispánico. Darío trajo de Costarrica, dos secretos conjugados: juventud y acento solares. Erika enunció el mensaje rebelde y claro de los mapuches. Margarita, toda la vena ancestral de la Araucanía. Darwin ingresó su voluntad imaginativa aventurando la voz del Guayas. Óscar inauguró otro tipo de compás escalar. 
Guillermo ejecutó dos misiones casi imposibles de juntar: oficiar en la serranía impoluta del verso y tocar toda la orquesta del mecenazgo y el cálido auspicio.  

Juan Carlos despejó un arcoíris que no se encuentra en la naturaleza. Fabián estuvo mimado por la guirnalda que le obsequiaron sus hermanos. Y Terry se remontó al Paraguay para hacer otro homenaje al gran indio Mangoré. ¿Qué más podíamos pedir aquí, en estos días de agua-sal y mala palabra? Queden eternos guardados en nuestros pechos, los amamos a todos.

martes, 23 de octubre de 2012



Rapsodas mañaneros





El primer concurso poético en Quito
Por Fabián Núñez Baquero
23/10/12

Tratar de imaginarse Quito hace 400 años puede ser un prodigio de finura y penetración hasta para cualquier hijo de esta misma ciudad. Para comenzar, en toda su extensión su piso era de pura tierra puesto que no la habían empedrado todavía. Y siendo una ciudad donde impera el frío y la lluvia ya se pueden imaginar el lodo, los ciénegos y resbalones al granel que esperaba a los viandantes y hasta a los caballeros, aquellos que disponían del motor de la época: un caballo. No había luz eléctrica, no existía sistema de alcantarillado, ni se soñaba siquiera en la existencia de agua potable y es obvio pensar que los quiteños- igual que los ciudadanos del planeta- no poseían teléfono ni todo el triquitraque electrónico que ahora felizmente poseemos.

Era,por consiguiente, una ciudad típicamente casaterrera- salvo las iglesias y monumentos y alguna que otra casa de Oidor u Obispo- y exageradamente medieval, hundida en las costillas de volcanes y nevados, creadores de cataclismos, conjuros y procesiones religiosas. ¡Y todavía existe gente que declara pomposa e ignorantemente que no hemos progresado!
Pero aun en estas condiciones las autoridades- en plena Colonia- se daban modos en educar y en educarse, no se olvidaban del arte. Se escribía todavía en Latín, es cierto, ¿ pero es que acaso en todo el planeta no se hacía lo mismo? Antes que en inglés, la ciencia, la filosofía y el arte estaban patentados en Latín que era el idioma de la cultura universal, como antes fue el griego, o el sumerio. Y, por supuesto, no se olvidaba el castellano, nuestra lengua madre de blancos y mestizos.

Hace 400 años-¡imagínense un poquito!- la gente leía en voz alta, cantaba en las iglesias cantos litúrgicos de Roma o de Alemania y, por la muerte de un judío,veía teatro. Claro que a algunos les costaba un ojo de la cara. Y más que eso, al Obispo Ribera- que vivió en plena época de disipación y entrevero de curas y monjas- le costó el odio de beatas y pueblo católico, por costear una pieza de teatro en homenaje a su sobrina, según lo refiere el magno historiador Federico González Suárez en su tan citado tomo IV.
Pero gracias a este eximio historiador católico, poseemos los poetas el dato más folclórico y festivo que pueda darse: ¡el primer concurso poético realizado en 1613! ¡ Y todavía existen gentes que niegan cualquier valor cultural a la Colonia! Y por favor, les ruego que no se rían, pónganse en los zapatos de la época, en sus claras y evidentes limitaciones: así nos cuenta González Suárez:

Diez años después, en 1613, se celebraron en Quito solemnísimas exequias por la reina doña Margarita de Austria, esposa de Felipe tercero; además de los oficios en la iglesia, el Ayuntamiento invitó a un certamen poético a todos los literatos de la colonia, señalando diez temas y ofreciendo premios de primera y de segunda, clase para cada tema. Los premios eran joyas de oro y de plata, telas de seda y guantes de ámbar; los versos debían ser unos en latín y otros en castellano. El mismo Ayuntamiento nombró la junta que había de examinar las piezas y discernir los premios; los designados fueron un oidor, el Fiscal y un canónigo.
Varias composiciones poéticas se presentaron; pero sólo dos alcanzaron premio; una en dísticos latinos, y otra en versos castellanos, aunque, en rigor, ninguna de las dos tenía mérito ninguno.
p. 1937 . Véase
Ahora que los Rapsodas 3000 poetas están recibiendo trabajos para su concurso poético, es seguro que el Jurado Calificador no podría aceptar el apodíctico dictamen de González Suárez: “ninguna de las dos ( composiciones) tenía mérito ninguno”. Y esto porque un historiador no es una autoridad poética. Aristóteles ya distanciaba, en kilómetros, la historia, de la poesía. Pero aún menos que un historiador, pueden atribuirse autoridad un Oidor, un Fiscal y un Canónigo. Pero así era en ese tiempo, era lo que disponían, no tenían más. Pero con ese paso ejemplar, limitado y todo, sentaban las bases de la cultura artística, educaban. Ellos llamaron a todos los literatos de la colonia a participar en el concurso y sus premios no eran despreciables. Era como llamar a miles de poetas del vasto imperio español. Los Rapsodas 3000 llaman a todos los poetas iberoamericanos y lo hacen con un sistema electrónico tan impresionante que bien podemos convocar a todos los poetas de todas las galaxias. En cuanto a los premios había virtualmente 20 premios porque se premiaba a 10 temas con primero y segundo lugar. Pero no les ha de haber ido tan bien puesto que solo se dieron dos premios. Lo que implica que en toda la colonia o no habían muchos poetas o habían tan pocos que por eso hubo para solo dos premios o,lo que es más posible, todos los poetas coloniales jamás supieron del tal concurso poético en Quito. La culpa era, fue o habría sido el que un comunicado local, vía autoridades coloniales, no llegaba ni de broma a los interesados en concursar. Un bando en una plaza, en todas las plazas, es tan limitado como un litro de leche para cien personas.
Ahora los Rapsodas 3000 realmente han invitado al concurso a todos los poetas iberoamericanos que lean en internet su convocatoria. Pero no todos los poetas están interesados en internet, no todos concursan, o si concursan lo hacen por metálico, y no todos han tenido acceso a la página de los Rapsodas o del Palacio del Poeta. Tendremos más participantes, eso es seguro, aunque no tantos para tamaña convocatoria. Relativamente estamos- en cuanto a participación- empatados con el primer concurso poético colonial. Eso sí, nuestros jurados todos son poetas.

sábado, 6 de octubre de 2012

Juego con fonemas

Salvador Dalí

35Umbral de la poesía
Juego con fonemas
(Otra vez las vocales)
Por Fabián Núñez Baquero
06/10/12

El juego de los fonemas elabora a la vez un ejercicio y un homenaje a nuestro idioma. Une un poco la jitanjáfora con vocales y consonantes y, sobre todo, es la antesala de la creación, y es preliminar a la combinatoria poética:
Bambo de bemba, de bimbo y de bemol
b de burra y b de bingo
si la g se esconde en gringo
¿qué hará la h con su harem?

La nada es nadie con su n
pero la n es nariz y bien nasal
ninguno niega la n
n nariguda y bien natal

La L es más larga y latina
duplicada está en su lluvia
late en limbo y en Lolita
en lotería y en limón


Dado,dedo,didarón
el amor no solo es m
la d digita su do
y la m su monzón

T de Tito y tarambana
t de té y de terraza
la r rasga su riesgo
en rama, ritmo y ramazón

Sinembargo, podemos ponernos un poco más serios y escribir un poema nuevo a las vocales. No hace falta repetir que todas son propuestas serias no simplemente verbales, sino con línea semántica y con tonalidad ciertamente elevada:

Cuerdas de vocales y de mundos
Por Fabián Núñez Baquero
01/10/12

A,vasta hipotenusa del espacio
E, remolino rápido, amazónico
I, vuelo sideral y supersónico
O, infinita curva de topacio
U, onda de Big Bang, luz macrofónica

A, cateto esencial del disco de oro
E, espiral de Andrómeda brillante
I, cúspide de Quásar, cima y coro
O, redondez de Cosmos,gran diamante
U, onda de rastro e indicio de un tesoro...

Sois cuerdas de vocales y de mundos
Sois sonidos y diámetros de estrellas
sois padre y madre de hijos errabundos...

Perfectos signos fónicos de huellas
Amamantáis de historia el universo
con delicada luz, pétalo y verso.

El gran Arturo Rimbaud fue el primero en escribir un soneto a las vocales. Aquí este poema es un tanto en loor a él y a su invención vocálica. Pero sabemos que podemos hacer cuantos poemas queramos sobre el tema. El poema de Rimbaud utiliza la estricta forma clásica. Era un poeta total como para no dominar la estructura clásica. He seguido su pauta, pero esto no significa que no podamos escribir en verso libre, podemos y debemos hacerlo. Personalmente tengo otro poema en pauta libre. Consonantes y vocales merecen nuestra atención, es la fonética que nos acompaña todos los días,¿por qué no jugar con los fonemas? ¿Por qué no rendirles pleitesía? Además, practicamos la silabación silabeando cada sílaba...




martes, 25 de septiembre de 2012

Un Concurso Poético

René Magritte


Un Concurso Poético
Amplitud de conciencia y afectividad
Por Fabián Núñez Baquero
24/09/12

Un concurso poético hoy es una tarea de salvamento para el maltrecho estado del lenguaje, la creación y la lectura. Muy pocas personas se dan cuenta cabal del estado del analfabetismo real en el mundo. Y entendemos por analfabetismo no la simple constatación de no saber leer ni escribir, sino la falta generalizada del ejercicio alfabeto de la lectura. Sin lectura el hombre está condenado a la ignorancia, a la falta de perspectivas, a no entender el mundo y la sociedad, a no tener memoria de su propia circunstancia como individuo . Pero, si la lectura general es decisiva para la humanidad, la poética es la pragmática de mayor envergadura para el desarrollo del pensamiento, la sensibilidad y el lenguaje. A condición, por supuesto, que ella cumpla con sus postulados imaginativos y semánticos. A pesar de que la poesía ha sido tratada como la cenicienta de la cultura,el paño de lágrimas de poetas y no poetas, ella es la fórmula mas excelsa de conocimiento y sensibilidad.

Pasaron ya los tiempos en que connotadas personalidades del mundo de las letras, incluidos poetas de gran escala, repetían, con mayor o menor grado de sinceridad, que no sabían lo que es la poesía. O declaraban, con modestia real, que sabían al menos lo que no era poesía. Hoy la situación es de regresión hacia una ignorancia mayor y existe hasta una especie de regodeo festivo en asignar al poeta y a la poesía un lugar en los procesos o especies en extinción. Hasta -y es lástima confesarlo- hay algunos poetas que hacen gala de confesión estrafalaria cuando dicen que el poeta no enseña nada, no es nadie, que cualquiera puede ser poeta sin necesidad de leer, sólo mirando incisivamente los dos cuadrantes de su ombligo. Las autoridades educativas e instituciones privadas de mercadeo escolar contribuyen a este analfabetismo estético al mandar al desván de lo inútil la lectura y la declamación de poemas.

No existe la menor voluntad de involucrar a estudiantes en el proceso de entender un apólogo, de recrear y comentar una fábula, de practicar el trabalenguas o la adivinanza, de entrar en el mundo único de la creación poética. Estamos acosados por una pandemia patriotera que pretende encarcelar a la imaginación a describir los sucesos de la tienda de la esquina o el bostezo del compadre y vecino de barrio. Autoridades educativas y hasta poetas pretenden llevar piñas a Milagro al insistir en un lenguaje de la cotidianidad y partir del entorno pobre y rupestre de la circunstancia vital. Los hombres quieren maravillarse en las obras de Verne, en los cuentos de Quiroga, en los poemas de Lope de Vega o Calderón de la Barca, en las obras de los verdaderos maestros de la especie.

Desde hace mucho tiempo sabemos que la palabra es abstracta y que sirve para apropiarnos del planeta y del universo. La poesía es la ráfaga, el vehículo espacial que nos lleva más allá de nuestros confines. Es la energía para superar nuestros límites y debilidades. Es verdad que una caterva de gentes- que se hacen llamar poetas- han metido gato por liebre, haciendo pasar por poesía textos que no son sino frutos de su arrogancia, de su deseo de figuración, de ese prurito malsano que tienen determinados sicofantes de timar a través de las palabras. Y hasta existen denominados “críticos” que respaldan esas pútridas emanaciones.

Pero el poeta y la poesía son, han sido, y continuarán siendo un milagro de la naturaleza. Son la concentración suma y el hilo de Ariadna de la esperanza en un mundo mejor. Son el producto del trabajo, de la lectura, de la reflexión, de ese camino de lucha que va desde la oscuridad hacia la luz, de lo ininteligible hacia la nitidez de un orden superior. La poesía es la lógica de los sentidos y la semántica de esa esfera intermedia entre el pensamiento filosófico y la imagen simple del mundo, la sensación. Para vestir de poesía al mundo es necesario llenarnos de vivencias, historia, filosofía, ciencia, lecturas insólitas. Una analogía no surge en un cerebro vacío. El hábitat de la metáfora está en los hombres y mujeres que leen, leen mucho y observan y sienten y son cristalinos en sus expectativas y propósitos. Como en todo, un poeta honrado es mejor que un poeta famoso que ha ganado sus trofeos mediante trampas. Se lo percibe en sus poemas, en su dicción, en su entusiasmo sincero, en su vida.
Todos estos factores salen a luz en un concurso cuando hay un jurado que entiende de verdad el proceso poético. La poesía posee su propia objetividad y es posible entenderla y sopesarla con exactitud. No participamos de la opinión aquella que asigna a los gustos simplemente la preferencia de un poema. El grado de calidad se impone a través de los recursos poéticos y de la semántica alcanzada. El motivo o tema debe ser puntualizado, y esto porque no se puede comparar dos poemas con temática diversa y, peor aún, con tendencias o registros diversos: la poesía social o la poesía amorosa, por ejemplo.
En este sentido es ejemplar, digno de encomio, la convocatoria a concurso poético de los Rapsodas 3000 Poetas. Aplaudimos esta iniciativa. Ojalá haya instituciones del estado y de la sociedad que sigan este ejemplo.

jueves, 30 de agosto de 2012

La poética como mito consciente

René Magritte



34 Umbral de la poesía
La poética como mito consciente
Por Fabián Núñez Baquero
30/08/12

La poética encarna, representa, escenifica, expande, circunscribe y sintetiza al mito. La poesía es , por esencia, mito, o deja de ser poesía. En el principio era el Mito...ahora el mito sirve de principio... El mito y el estilete del verso-poema- es decir, la técnica, el método- constituyen la abscisa y la ordenada de la geometría poética, son las funciones generatrices que materializan el cuerpo del poema, su ser y su devenir.

Hemos hablado -y practicado- de la relación dialéctica entre el inconsciente y la consciencia, entre la enumeración caótica y la discriminación semántica, la connotación. Con esas categorías estéticas y una combinatoria adecuada, damos a luz poemas repletos de imágenes y metáforas. Hemos ido de lo oscuro potente, vital, a la claridad del pensamiento y, a la final, hemos realizado fusiones de razón e irrazón, sensitividad y lógica. La conciencia cerrando el ciclo creativo a través de las junturas sin junturas de cada verso-poema. Pero fundamentalmente ha sido el inconsciente el que rige, en última instancia, el proceso creativo y plasma el mito, la encarnadura imaginativa.
Pero el proceso ahora se convierte en su opuesto: es la conciencia la que va a gobernar casi totalmente la creación. Trabajaremos con perspectiva consciente para desarrollar un mito concreto. Talvez valga la pena recordar cómo lo apliqué en el poemario El sol nace para todos1. Hubo la meditación preliminar sobre la luz- el objeto de enfoque- como factor sine qua non en la realidad física y en el sol como su encarnación más cercana en el sistema solar. Lo primario y lejano en la concepción era la luz, talvez por eso el título inicial fue Lontano loto de luz.El mito era ahora el principio, el mito de la luz. En esta circunstancia recordé que mi padre había perdido- cuando se hundió La Esmeralda y El Titanic- un poema extenso llamado Canto a la luz.

La única referencia que guardaba, como geiser en mi memoria, era que él había incluido los nombres de centenares de piedras preciosas y la estructura había sido la heroica octava real. Mi padre poseía una incomparable capacidad de trabajo que, lamentablemente, no la poseo yo. Es decir, su poema fue producto de una investigación dirigida al afán poético preestablecido. Es obvio que las décadas de distancia entre su concepción y la mía- no en vano crecen la ciencia y la tecnología-pusieron la sazón y línea de mis lecturas, el acopio de materiales y su asimilación. Esto no significa necesariamente que el resultado de mi poema fuese- por el tiempo y la calidad de la información a la cual he tenido acceso- superior o siquiera mejor que el de mi padre. Supe,eso sí, desde el inicio, que mi poema sería tratado totalmente en verso libre.

Como en una retorta química mezclé conocimiento y sensorialidad, naturaleza y sociedad, técnica y golpes de certeza en la elaboración del poema. Supe de antemano que el bosquejo del poema debía surgir de una ráfaga de enumeración caótica y que luego la lima racional y el oficio poético harían el resto. Y así fue: el chorro energético inicial se dio en un viaje que realicé a Ambato. En el bus interprovincial- al carecer de papel- conseguí láminas de cartón de una caja de zapatos que me cedió un pasajero, y en ellas escribí virtualmente todo el poema. Después de días fui revisándolo reposadamente, incluyendo materiales y verso-poemas y modelando su estructura. Lo difícil es la tarea anodina y paciente de acumulación de materiales y saber cuándo uno está hinchado, preñado, listo para parir el poema. Por supuesto la escritura de los versos-poemas- en el intermedio creativo-van consolidando el futuro parto. A mí, en este caso- como comprenderán-, me tocó parir sin tener a mano los verso-poemas ni el material acumulado. Luego hice el balance y procedí a la catálisis química:

El sol toca el espacio
Con su lápiz de colores
Hijo de la noche
Herrero del día
Gladiador de la luz

Talvez no estuve todavía bien preparado para esta creación, por eso en el prólogo algo digo al respecto. Pero, en general, el poema logra estampar su mito con fuerza y elegancia, con plenitud poética.

domingo, 26 de agosto de 2012

El acto poético fundamental

El gran Tungurahua en erupción


33 Umbral de la  poesía
El acto poético fundamental
Por Fabián Núñez Baquero
26/08/12


Presiento un crecimiento de poetas
Desbordando nivel, radio y esfera
Ampliando la conciencia en los planetas
Cambiando en hombre al ser que está en espera...


FNB.Estadía en la galaxia



El acto poético inicial nunca fue el poema de amor o de la vida cotidiana. Los poemas cosmogónicos como Los Trabajos y los días de Hesíodo, La Ilíada, La Odisea de Homero, El Ramayana de Valmiki o el Mahabbarata, El Viaje al Oeste, no tratan en esencia, con ese escándalo sentimental en que el capitalismo ha venido a convertir el nexo de la pareja. Tampoco hicieron mucho ruido con los hechos cotidianos per se.
A lo mucho, los romances de Helena con Paris, de Ulises con Penélope, o de Rama con Sita, son circunstanciales, una especie de pretexto o señuelo para hacer interesante el relato épico o simplemente un efecto emocional. Lo mismo, la despedida de Héctor de su hijo, fue un acto familiar que cobra importancia universal porque los hechos que canta el poeta son universales.

Todas las culturas del mundo que hayan trabajado escritura y poemas épicos, desde Los Nibelungos hasta el Popol Vuh tuvieron como acto poético fundamental o el Cosmos o la sociedad en sus hechos más culminantes. Por supuesto El Popol Vuh es muy reciente, fue escrito en 1575 en maya quiché, en el sistema fonético fenicio heredado por los idiomas romances como el castellano, y traducido de este lenguaje aborigen al castellano. Pero así y todo tampoco el Popol Vuh es romántico. La mala costumbre de erigir a la mujer o al hombre como pareja destinataria de loas, ensueños, proyecciones y metas, surge hace unos setecientos años atrás con el nacimiento del mercantilismo y capitalismo.
El poeta de ese entonces se plantó en la Tierra y quiso saber el origen y la perspectiva del Todo, levantó los ojos a las estrellas y no los bajó a su pobre circunstancia terrena. De alguna manera supo que no estaba en él mismo, en su ombligo, la importancia del vaticinio o la memoria sobre los pueblos. El poeta supo decir desde el inicio palabras nada comunes con la de sus semejantes contemporáneos.

Ellos no lo entendieron porque éste vivía fuera de sí mismo, en el Olimpo de los dioses, en los escenarios increíbles que trajinó el Rey Mono u Odiseo y pensó con Empédocles en los elementos que originaron la naturaleza y previeron con Heráclito de Éfeso y Melisso de Samos el fluir eterno de todas las cosas. El poeta inventó el Tao- el Camino- y conoció la ciudad de las 9 puertas en el Baghavad Gita. La acción poética fundamental estuvo, entonces, en el canto épico, en el mito sobre la naturaleza, en el destino del hombre, en sus batallas y quebrantos, en sus grandes dramas y tragedias que enseñaban a prever y vivir. Todos los poetas de alguna manera contemporáneos que vuelven al primer acto poético esencial, son grandes: Huidrobo en Altazor, Whitman en Hojas de hierba;César Davila Andrade en Boletín y Elegía de las Mitas, en La catedral Salvaje. Existe una conexión intrínseca entre Las metamorfosis de Ovidio y Los Poemas Proféticos de William Blake; entre Los Trabajos y los días y La Uña de la Gran Bestia.

La herramienta fundamental del mito es el martillo colosal del poeta en todas las épocas. Muchos podrán decir que ahora con la ciencia se ha terminado la función del poeta y existen algunos imbéciles que llegan hasta negar al mito como el acto poético esencial. El poeta es el único sabio- si es que es poeta de verdad- que puede reinstalar el mito de Pandora o de Adán y Eva, de Noé, esa buena copia del Gilgamesh sumerio ,o volver a empezar la batalla de Krisna. Prometeo y Epimeteo pueden volver a vivir en medio de probetas biológicas de transnacionales de fármacos o de excesiva explotación de minas de diamantes o entre los cachivaches mecánico- electrónicos de las sondas o satélites a Marte. La Atlántida o la civilización olmeca necesitan de poetas con entrañas continentales y a las predicciones del clima o la tendencia del sistema solar les hace falta vates, vaticinadores con versos órficos o blakeanos.

Para este acto poético fundamental se debe manejar pesadas herramientas, la técnica del Cíclope Polifemo o del cojo Vulcano en el infierno de sus tenazas y fuelles, y entonces veremos surgir una nueva poética contemporánea anclada ya en los viajes al espacio y los vestidos de aire de la nueva física.


sábado, 18 de agosto de 2012

Dialéctica de la razón y lo irracional

René Magritte

32 Umbral de la poesía
Dialéctica de la razón y lo irracional
Por Fabián Núñez Baquero
18/08/12

La poesía es la existencia de lo irracional en el hombre. Porque un porcentaje mayoritario en él está conformado de irrazón. El sistema respiratorio, digestivo y de circulación, son funciones impensadas, automáticas, tal como los movimientos reflejos musculares. De alguna manera el sueño de confeccionar robots por parte de cibernéticos actuales, ya está realizado en la misma humanidad. La vida es en sí un movimiento donde el cerebro dirige las operaciones, pero donde la conciencia participa en mínima escala. El nivel de inconsciencia en las acciones humanas equivale talvez a la proporción entre la energía oscura y la materia. Aquella se lleva la palma en dimensión y masividad. Pero la existencia de la materia visible está condicionada por la energía oscura como el consciente de la persona es apenas la cúspide mínima de un subconsciente que, en última instancia, lo gobierna. Por eso podemos afirmar que la poesía- esa energía oscura pero vital de cuerpo y mente-es la fuerza primordial humana. Si no existe ella, lo reflejo, lo automático, lo enigmático de nuestro ser se desvía hacia formas subalternas degradadas como la religión, la astrología, la magia, con su variedad de colores, la quiromancia, la adivinación y la brujería.
El hombre necesita una dosis de irrazón para poder vivir. Vale la misma afirmación, con un leve giro: El hombre necesita irrazón para conquistar la razón. Necesitamos fuerzas oscuras para impulsar nuestro salto a la luz: como en la matemática los números imaginarios e irracionales se concretan tarde o temprano en números reales racionales, de la misma manera nosotros, los poetas, utilizamos la metáfora y la imagen- los tropos-para dotar a cada momento poético de una firme grada para la construcción de una sobrerrealidad, esa escala de Jacob de los sueños y las palabras creadoras.
Este par dialéctico de lo irracional y la razón, de lo consciente y lo inconsciente, juegan su brillante rol contradictorio en la poesía. Y no sólo en la escuela surrealista de la escritura automática. En esencia el poeta debe partir de lo irracional: algunas filólogos llaman enumeración caótica a ese listado aparentemente inconexo, disparado a lo absurdo, de lo que yo llamo asociación quasi arbitraria que dicta el inconsciente cuando iniciamos la creación de los versos poemas:

Perfecto es el codo pensador del otoño

Sinembargo , a medida que vamos procediendo a la juntura orgánica de cada verso poema con otro, es la selectividad connotativa la que destaca su trabajo esencial. La connotación es el flujo consciente que labora sobre lo inconsciente, el rayo catódico brillante y secuencial sobre lo amorfo y oscuro de las sensaciones e imágenes primarias. La asociación connotativa va anulando lo arbitrario y accesorio en el proceso combinatorio porque virtualmente es el compás mayor de la semántica: ¿Qué verso poema le conviene a este otro verso poema?:

El Cosmos marcha con su chaleco sideral al compás de las constelaciones

¿Talvez?:

El átomo no duerme en su lúcida órbita heminóptera

¿O/Y quizás? :

Va de la Nada hacia la Nada con su increíble sonrisa futurista

¿O/Y?:

Cada mundo tiene la vida comprada a la intemperie

¿O/y?:
Sólo el hombre busca vivir la vida eterna de un segundo...

La poesía es el péndulo de la eternidad

Los que no aman la poesía les falta oxígeno para respirar y se contentan con aspirar el bióxido de carbono de la rutina diaria. La poesía es el alimento de huesos y ojos y el aceite que duplica la fuerza de nuestros tendones. Dadme poesía verdadera y podré resistir un mes en Marte. Mejor que vitaminas y óxidos y metales básicos y oligoelementos, la poesía me penetra con su diamantino estilete de fotosíntesis y clorofila. La poesía es la única que me hace exclamar, soy el universo, soy toda la materia... Soy un pulpo gozando en el abismo...


viernes, 3 de agosto de 2012

Noche de perros...

René Magritte

Noche de perros...
Recital con bulla y boicot lumínico
Por Fabián Núñez Baquero
03/08/12

Es la primera vez que asisto a un recital poético acompañado de un infernal ruido electorero. Ayer me atreví a ir a la aula Benjamín Carrión a la velada de textos y poesía llamada Perros en la Noche...que de alguna manera se permutó en una noche de perros...No por los buenos y conocidos poetas Ricardo Torres y Patricio Romero y Cordero sino por díscolos avatares que paso a reseñar. La noche era propicia a la poesía... pero resulta que había de por medio una descomunal lucha por el poder entre un longevo mastodonte llamado Valdospinos, con medio siglo de ejercicio burocrático, y un puestívoro literato de izquierda,llamado Pérez Torres, con 49 años de ejercicio de lo mismo.
 La lid atronadora, con prohibido nivel de decibeles en cada mega parlante, convocaba masas sin tímpanos de catalépticos manifestantes cada uno convencido que el mastodonte o el puestívoro era el único providencial para llevar adelante los trámites directrices de una Casa de la Cultura cada vez más convertida en Cultura de la Casa o de la Caza. La camorra frenética me hacía pensar en qué terriblemente difícil debe ser vivir sin la Casa de la Cultura... Casi como lo condenadamente imposible vivir sin presidencia de la república... Por eso tanta bronca electorera.
Permítanme plagiar a un poeta ruso quien decía que mientras más vacío es un tonel más ruido produce...
Pero quienes pagaron los platos rotos son los poetas y su recital y los asistentes. Por más que cerramos las puertas de la Benjamín Carrión y nos blindamos los oídos como estar en un búnker anti atómico, por más que nos concentramos en la modulación ceremoniosa del poeta Torres o la estentórea logomaquia del poeta Patricio Romero, la respuesta fue que se nos entrometían agresivos gritos politiqueros en medio de una estrofa o verso, convirtiendo el recital en una absurda mescolanza de versos y consignas presidenciales y produciendo un efecto retardado de enlentecimiento de cada poema, de forma que cada uno nos parecía un poema de 20 o 30 páginas y a veces más. La digna ex funcionaria de la Casa,Verónica Falconí, anfitriona y un poco diluida maestra de ceremonias del acto, se vio impotente en parar los descalabros producidos por sus ex compañeros.
Pero no paró ahí la cosa. Como si quisieran demostrar en la práctica la noche en que todos los gatos son pardos, los de la Casa apagaron varias veces y de forma prolongada las luces del escenario de modo que los poetas se quedaron áfonos, átonos y cegatos y nosotros nos parecíamos los unos a los otros en la igualdad sombría. El poeta Patricio Romero tuvo que sufrir un negror mayor que comprometió su poema En Blanco y Negro y el poeta Ricardo Torres, quien justamente en uno de los apagones leía Por qué visto de negro, se transformó en negro fundido en negro, en nada, con el boicot casaculturero de la luz. Al poema sobre las deudas de Patricio Romero le agrandaron los números y preocupaciones y achicaron los plazos para el pago, al suspender la luz.

Ricardo, poeta dirigente de La Pedrada Zurda, muy conocido por sus discrepancias notorias con la cultura oficial, ahora le tocó pagar su cuota cuando usa un escenario de una entidad que él criticó muchas veces. Y no solo él, todos lo hemos hecho. Y ya vemos que no se puede jugar al escondite con la burocracia cultural.
Pero aparte esta quincalla administroide, nos agradó mucho la metamorfosis última de Patricio Romero, quien se ha transformado de un poeta probo, parco y clásico romántico, antaño odiador de poesía y poetas sociales, en un colérico profeta del fin del mundo, descuerador quirúrgico de todas las pestes de hombres y planeta. Fue como ver a Bécquer cambiado en Ginsberg o Medardo Ángel Silva transformado en Euler Granda. Esta modificación de un bardo expresa que hay fisuras muy profundas en la lucha de clases planetaria y que el capitalismo cada vez forja duros oponentes entre soñadores y vates. Hasta diría que en poesía se ha puesto a la extrema izquierda de Ricardo y la revista La Pedrada Zurda. Bien por Patricio, por la poesía y por el mundo.

Ricardo, el poeta de Con Cuchara de Palo parece que no ha vuelto a publicar en libro sus poemas, aunque lo ha hecho sistemáticamente en la Revista y en poemarios sueltos. Como conocemos Ricardo trabaja mucho en el lenguaje aunque, a veces, la labor de taracea excesivo opaca la significación. Sus poemas también son francamente contestatarios, no ha dejado de lado guadaña y martillo y denuncia malos olores en el sistema y la sociedad. Nos gustaría que edite un libro suyo. Ya es tiempo que lo haga. Sabemos el sacrificio y devoción que ha puesto a la revista, pero ya es hora que recupere y publique textos suyos que más le convenzan.
Por último, sólo un asunto de forma: los poemas de los dos poetas siendo un poco bastante largos pertenecen a lo que en jerga literaria se llaman, poemas para leer no para recitar o declamar. Si se insiste en declamar o recitar poemas para leer, como se sabe, hay que hacerlo con fragmentos. De otra manera la sobreabundancia de lo bueno lo transforma en inaguantable y pesado, como el exceso de claridad a los ojos. También nos pueden maltratar con exceso de metáforas e imágenes: exceso quiere decir aquí, mucho tiempo. El recital ni siquiera tuvo un respiro musical. Más de dos horas de solo poesía es como someterle a uno a más de dos horas de una sobredosis de chocolate.




miércoles, 1 de agosto de 2012

La poesía es para todos, pero no de todos

René Magritte


  • La poesía es para todos, pero no de todos
    Después de asistir a un recital
  • Por Fabián Núñez Baquero



  • La poesía es paño de lágrimas de todos. Pero no se debe abusar de ella. No olvidemos que ella representa el pináculo del esfuerzo y sueño humanos. Es la necesidad convertida en culmen, la sed expresada con partículas de luz, el hambre transformada en vuelo, el amor metamorfoseado en la canción más perfecta. Y, por supuesto, es algo más que los pobres sentimientos terrestres o los secos aunque transparentes esquemas lógicos. Está en todas las actividades humanas, pero no todas deben situarse en ella. No la transformemos en muleta o silla de ruedas de la mediocridad. 
    No es una foto en Atenas si nos falta el vuelo de Arquíloco, no es otra instantánea en el cañón del Colorado o el coliseo romano, si nos aflige la pobreza de visiones y tartamudeamos miserablemente los lugares comunes; no es un título académico si no sabemos el valor perfecto de la semántica y el ritmo. No es la manera para quedar bien con la mujer amada, la esposa o la querida. Tampoco es la aguja de la simple y aguda inteligencia. Sin sentimientos se transforma en estatua sin vida y solo con conceptos construiremos tramoyas o cometas vaciadas de viento. Pero quien atiborra las palabras de repeticiones mimosas y sentimentaloides no merece ni el nombre de Homo Sapiens.
    No está demás recordar que ella mide su perfección en un tallo de hierba o en la macro tarántula del Cosmos y adivina el porvenir de la sociedad y las constelaciones. De qué nos puede servir mostrar una ampulosa hoja de vida si no podemos adivinar el significado de una hoja de puerta abierta en la cabaña del bosque y la imagen de un lobo bebiendo néctar de luna en la noche solitaria. ¡Qué pobres dimensiones la del hombre que cree alcanzar el cielo solo mirando los ojos de una mujer que casualmente es la suya! 
     Mientras más abajo te encuentres en la cadena de la vida más altos deben ser tus mantras y ensoñaciones, nos dice, discreta, al oído. Y si no tienes palabras para el aura que oscila inquietante en tu interior, entonces ve a los diccionarios de la lengua y de la existencia y haz chocar conceptos y sensaciones como lo hacen los trituradores de partículas o las centrifugadoras biológicas. 
    Así y todo los resultados no siempre son poéticos. Hay poetas que escriben toda la vida vastos volúmenes de versos para conquistar uno solo en la cima de la excelencia. El poeta es un modesto cazador de irrealidades y de vez en cuando da con una gema de una reina o el diamante que conquistó Golconda.
    Vamos a un recital y queremos encontrar joyas y flores raras o siquiera un masaje para el corazón. Pero si asistimos a la arrogancia desatinada o la conformidad con lo ridículo, entonces nuestro espíritu encuentra una prisión en lo vulgar y una espina de fealdad en las comisuras. 
    La poesía es para todos pero no de todos. Un hombre abre desmesuradamente los ojos y parece que se le sale de la boca el corazón cuando se ve impactado con la flecha real de la poesía expresada por un rapsoda o por un poeta. Pero no puede reproducir ni las palabras ni las imágenes, esa descarga eléctrica que generó el bardo con sus inflexiones sensoriales. El bardo real conoce que solo un trabajo de todos los días puede incoar esas saetas de armonía estética, un enjambre melífero de palabras punzadoras. No existe el rapsoda improvisado y menos el poeta que inventa avatares milenarios surgiendo de la ignorancia o de la ceguera del mundo.
    Benditos aquellos que hicieron su primer poema y ya les publicaron en famosas revistas extranjeras. Fueron mimados no solo de la fortuna- que, después de todo, llega a muchos- sino de nuestra señora la Poesía, que llega casi a ninguno. Y eso si es que realmente son o fueron poetas alguna vez. 
    Lo usual es que- igual que la ciencia u otras actividades artísticas- ella nos exija estudio y perseverancia, ese malestar continuo que afecta el aparato neurovegetativo que pide a gritos poesía para la sanación y el éxtasis. Después de todo el poeta necesita tanto de la poesía que no le importa los estudios y los trabajos que debe realizar para alcanzar su dádiva. El más pobre de los pobres y el más desventurado de los desventurados es el poeta. Pero cuando logra una creación nadie es más rico y feliz que él. 
    El poema no es una pose para apantallar, no es un dato más del curriculum vitae, no es la reseña de un viaje a las antípodas o un carnet de astronauta; tampoco detenta el poder de conquistar féminas o chillar en do mayor porque se compró un carro híbrido. Nada de eso. Uno conoce la chispa del poema cuando se produce un ligero escalofrío en el encéfalo. Lo insólito de la forma y de la colocación de las palabras en cada verso o cada estrofa. El poema no dice- no debe decir- las palabras corrientes y molientes de todos los días. ¡Ay del aspirante a poeta que repite la expresión te amo! Y ¡ay del que no comprende la necesidad de decirlo en algún momento! 
    Existen cotorras que repiten no hay malas palabras en la poesía. Sí,talvez. Pero el caso es que existen malas palabras: las malas hierbas de los tópicos y las frases cliché y las que se se desparraman sin contexto en una retahíla de inconexiones yuxtapuestas. Una especie de rompecabezas sin cabeza.

    Para todos es la poesía, pero no de todos. Los libros y los recitales se parecen como una gota de agua a otra: en el recital aparecen bulliciosamente los aciertos o errores de los libros y en el libro están eternizados los que pudieron ser solo errores momentáneos. Los recitales y los libros revelan el nivel de la cultura de un pueblo, y no sólo su desarrollo del lenguaje. 

    Quien no puede percatarse , en un momento dado, que está haciendo el ridículo, no es persona discreta, y si no lo es, no la pidamos que escriba ni sobre ni poesía, ni de genética o de taxonomía. 
    Es simplemente una persona deslenguada con pujos de artista o de científico. Y no nos martirice- por favor- con ese anti poético y anti vital rosario de méritos, diplomas, cursos, anti cursos, viajes, muestras de vídeo o de fotografías al menudeo y demás lagartijas mosquimuertas.

sábado, 28 de julio de 2012

Poesía, poetas, naturaleza

Gustav Klimt


28 Umbral de la poesía
Poesía, poetas, naturaleza
Afirmaciones y confirmaciones
Por Fabián Núñez Baquero
28/07/12

La poesía, considerada como una combinatoria de habla y lenguaje, de historia y circunstancia, de sensibilidad y talento,es infinita. Como la eternidad y la naturaleza, como el movimiento de la materia, posee todos los requisitos para la auto fecundación eterna. Un poeta es solo un cordel en la macro-red de significaciones y sentidos, de tendencias, escuelas, caminos y formas, contenidos y estilos.
Cada poeta elige su sendero. O, mejor, es su arquitectura interior, sus cromosomas y su historia y entrenamiento social, los que delinean su esencia poética. Puede o no saberlo, pero es así. Dante, con su historia social y política, con sus estudios y su proteoma, han dado como resultado la Divina Comedia. Parece lineal esta ligazón, pero es orgánica. El arte nace y se hace en el individuo con tendencia artística. Debe existir por lo menos un gen inicial y un trabajo consciente para convertirlo en gen actuante y perseverante, en materia real creativa. Así como un gen es responsable de la calvicie o de la tendencia a la monogamia, éstos se convierten en somática cuando el individuo no lucha por combatirlos. De pronto un gen del polígamo puede- por falta de acción, de trabajo- convertirse en gen de monógamo en perspectiva. Sabemos muy poco -casi nada- acerca de la mecánica del proteoma y menos todavía de cómo cambiar su funcionamiento. Pero estoy seguro que uno de esos factores de cambio será la palabra poética, la creación. Algún día se descubrirá esa función.
El poeta nace y se hace y cada poeta es tan necesario como cada modesta y apartada hierba lo es en la ubicua y procelosa naturaleza. Por eso- por su estructura interior y su propia vida social- cada poeta es original sin proponérselo, si trabaja bajo el auspicio y predominio de su ser social y biológico. La abundancia de siembra y de cosecha lo da el trabajo, eso ya lo sabía el viejo Hesíodo. Trabajo y estudio, la firme convicción que la tarea más alta del hombre está en el desarrollo del lenguaje, en la lectura, la lectura del lenguaje, el lenguaje de la lectura, del mundo, la sociedad, la reflexión y la escritura.
El poeta debe ser el pensador mayor de la especie, no solo un artesano de estructuras poéticas. El poeta debe ser un pensador que opera con metáforas e imágenes, con carne y sangre sensitivas. Su lenguaje debe ser universal, comprensible para cualquier habitante de la Tierra o de cualquier sistema estelar con individuos inteligentes. Pero esto no significa rebajar la calidad de sus creaciones, su elaboración lingüística, sino al contrario, debe elevar al máximo nivel sus peldaños de belleza y de sentido, al mismo tiempo que proponer, sugerir mundos y realidades nuevas. Y el poeta sabe, como el científico, que mostrar esta calidad significa destacar, encontrar nuevas analogías y erigir un lenguaje templado y acolchonado de giros y de tropos.
La poesía, como la ciencia, no es evidente por sí misma, pero posee- debe poseer- una rigurosa semántica y sintaxis.
Basado en el método del verso-poema, ahora les presento este mi nuevo trabajo poético:


Geometrías de gimnastas sin suelo

Dulce horizonte que vendrá mañana
Todos recordarán su futuro entre las lunas
La ruleta rusa del viento redondeará cometas
Y el poema- planeta circulará con lámparas sonoras

Tan cierto como un botón de aleluya
Como la claraboya nacida en Groenlandia
La espiral del firmamento girará con su memoria
Con rostro de eternidad y un pájaro en la ceja

Entonces será posible viajar entre violetas
Controlar vergeles de tiempo sin invierno
Amamantar verduras con pinceles de arcoíris
Forjar a golpes de sol toda alegría

Tu quietud bulliciosa será un eje binario
Devolviendo los besos a mutantes perfectos
Con suave taquigrafía de radares insomnes
Y feliz cornucopia de muchachas solares

Todos serán animales convencidos sin pasado
Redondas geometrías de gimnastas sin suelo
Aprobarán minutos sin giro y sin pestañas
Planeando entre colinas de cóndores dormidos

Serán ahora y siempre pétalos de oxígeno
Atufados corceles con alas de aluminio
Habrá redondeles listos de salud sin quirófanos
y el oropel del silencio madrugará su hipódromo

Esta arquitectura de células rosadas
Tendrá seres de equilátera constancia
Existencias sin prisa y respiración oblicua
Zoomorfos valientes con narices de azúcar

Así ha de ser, así será, así ha sido el futuro
Repleto de presentes en cada ciudadela
Embutido de ozono y muchachas estelares
Permanente en el vuelo, risueño en cada cielo

viernes, 20 de julio de 2012

Las analogías: naturaleza y sociedad

René Magritte

27 Umbral de la poesía
Las analogías: naturaleza y sociedad
Por Fabián Núñez Baquero
20/07/2012
Al artista de las palabras le cuesta realizar un ligero cambio. Si está dominado por el ritmo, por el acento de las palabras, el salto hacia la música de las ideas o de la libre expresión metafórica, le resulta un poco bastante difícil. Salir del andarivel del soneto o de la deliciosa máquina del endecasílabo o del alejandrino hacia el descampado de la oración a  pleno oxígeno, de la imagen descalza o la analogía que todo lo puede, es cuestión de romanos. Pero es la prueba del músculo mental más rejuvenecedora y creativa. El poeta por antonomasia rechaza la monomanía del OM hinduista y se posa, como el águila libérrimo, en todas las ramas de la floresta poética. Si ensayamos el verso libre con una semántica completa, es decir, si escribimos un poema de un solo verso es porque la poesía es sobre todo síntesis. Y si creamos un poema de un verso, podemos hacerlo de varios- como la mitosis celular que saca más células de sí misma-, pero orgánica, sintéticamente. La poesía sintética- como cualquier materia sintética- debe ser elaborada con herramientas refinadas: la preceptiva nos entrega muchas de ellas relativamente a bajo costo. Hemos ensayado ya- utilizando la plomada de la semántica- versos-poemas completos. 

Ahora, como en la glosa, vamos a comentarlos, a desarrollarlos o, si es posible, acudir a la creación en cadena de versos-poemas que desembocan en un poema global. Pero el reto es imbricar la naturaleza con los días de hoy, esta época, la naturaleza humana, es decir, la sociedad, con la siempre presente fuerza material de la naturaleza. Los poetas son los únicos seres que hermanan todos los  lenguajes, de todas las especialidades, en la meta confluyente de materia y cuerpo, astros y hombres, plantas y sentimientos. Esa es la manera de recrear el mundo. Pero ahora en lugar del acento en el ritmo, en la consonancia o asonancia, ponemos el énfasis en  las figuras literarias y en la ligazón o analogía entre el espíritu del hombre y la materia. Ahora el acento se carga en las ideas poéticas que surgen de un verso-poema. Re-insistamos en un verso-poema que pusimos en el taller anterior:
El silencio con pies de plomo camina en la soledad

Veamos en qué lo hemos transformado:

Está aquí y allá…

 El silencio con pies de plomo camina en la soledad
Hace rato que nadie atiende a su presencia
Conversa con los árboles
Se desliza entre el  paisaje
Vierte clorofila en la colina
Y aceite de ricino en cada nube

Está aquí y allá y en cada esquina
Rozando con antenas sensitivas

El hombre está ausente de sí mismo
Con tanta música comprada
Con tanto ruido cinco estrellas
Con tanta locura derramada

El silencio con pies de plomo camina en la soledad
Solo una lagartija milenaria
Le  hace dúo en la espesura

Es evidente que esta propuesta no omite el estribillo necesario y- sea o no sea consciente el poeta- sienta una enseñanza con método sensorial: enseña deleitando, como lo proclamaba Horacio. Nótese que los tres últimos versos cumplen un destino de cortina abierta hacia la sorpresa. En este tipo de poemas el elemento sorpresa es importante, pero ésta surge del choque de ideas y sensaciones.  En la parte formal no pensamos para nada en la estructura, dejamos suelto al lebrel del canto, que haga lo que puede en el páramo o la meseta de la creación. Cada verso que creamos en el anterior taller es susceptible de transformarse en poema mayor. Ahora les dejo un experimento más:

El fin del mundo
Con orquesta de mariposas el alba flamea arriba
El  sol es suficiente candelero para esta y la otra vida
Y en el bus alguien receta el fin del mundo

Como si la Tierra necesitara más catástrofes
Con los humanos ya tiene bastante
¡Y alguien anuncia el fin del mundo!