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sábado, 28 de julio de 2012

Poesía, poetas, naturaleza

Gustav Klimt


28 Umbral de la poesía
Poesía, poetas, naturaleza
Afirmaciones y confirmaciones
Por Fabián Núñez Baquero
28/07/12

La poesía, considerada como una combinatoria de habla y lenguaje, de historia y circunstancia, de sensibilidad y talento,es infinita. Como la eternidad y la naturaleza, como el movimiento de la materia, posee todos los requisitos para la auto fecundación eterna. Un poeta es solo un cordel en la macro-red de significaciones y sentidos, de tendencias, escuelas, caminos y formas, contenidos y estilos.
Cada poeta elige su sendero. O, mejor, es su arquitectura interior, sus cromosomas y su historia y entrenamiento social, los que delinean su esencia poética. Puede o no saberlo, pero es así. Dante, con su historia social y política, con sus estudios y su proteoma, han dado como resultado la Divina Comedia. Parece lineal esta ligazón, pero es orgánica. El arte nace y se hace en el individuo con tendencia artística. Debe existir por lo menos un gen inicial y un trabajo consciente para convertirlo en gen actuante y perseverante, en materia real creativa. Así como un gen es responsable de la calvicie o de la tendencia a la monogamia, éstos se convierten en somática cuando el individuo no lucha por combatirlos. De pronto un gen del polígamo puede- por falta de acción, de trabajo- convertirse en gen de monógamo en perspectiva. Sabemos muy poco -casi nada- acerca de la mecánica del proteoma y menos todavía de cómo cambiar su funcionamiento. Pero estoy seguro que uno de esos factores de cambio será la palabra poética, la creación. Algún día se descubrirá esa función.
El poeta nace y se hace y cada poeta es tan necesario como cada modesta y apartada hierba lo es en la ubicua y procelosa naturaleza. Por eso- por su estructura interior y su propia vida social- cada poeta es original sin proponérselo, si trabaja bajo el auspicio y predominio de su ser social y biológico. La abundancia de siembra y de cosecha lo da el trabajo, eso ya lo sabía el viejo Hesíodo. Trabajo y estudio, la firme convicción que la tarea más alta del hombre está en el desarrollo del lenguaje, en la lectura, la lectura del lenguaje, el lenguaje de la lectura, del mundo, la sociedad, la reflexión y la escritura.
El poeta debe ser el pensador mayor de la especie, no solo un artesano de estructuras poéticas. El poeta debe ser un pensador que opera con metáforas e imágenes, con carne y sangre sensitivas. Su lenguaje debe ser universal, comprensible para cualquier habitante de la Tierra o de cualquier sistema estelar con individuos inteligentes. Pero esto no significa rebajar la calidad de sus creaciones, su elaboración lingüística, sino al contrario, debe elevar al máximo nivel sus peldaños de belleza y de sentido, al mismo tiempo que proponer, sugerir mundos y realidades nuevas. Y el poeta sabe, como el científico, que mostrar esta calidad significa destacar, encontrar nuevas analogías y erigir un lenguaje templado y acolchonado de giros y de tropos.
La poesía, como la ciencia, no es evidente por sí misma, pero posee- debe poseer- una rigurosa semántica y sintaxis.
Basado en el método del verso-poema, ahora les presento este mi nuevo trabajo poético:


Geometrías de gimnastas sin suelo

Dulce horizonte que vendrá mañana
Todos recordarán su futuro entre las lunas
La ruleta rusa del viento redondeará cometas
Y el poema- planeta circulará con lámparas sonoras

Tan cierto como un botón de aleluya
Como la claraboya nacida en Groenlandia
La espiral del firmamento girará con su memoria
Con rostro de eternidad y un pájaro en la ceja

Entonces será posible viajar entre violetas
Controlar vergeles de tiempo sin invierno
Amamantar verduras con pinceles de arcoíris
Forjar a golpes de sol toda alegría

Tu quietud bulliciosa será un eje binario
Devolviendo los besos a mutantes perfectos
Con suave taquigrafía de radares insomnes
Y feliz cornucopia de muchachas solares

Todos serán animales convencidos sin pasado
Redondas geometrías de gimnastas sin suelo
Aprobarán minutos sin giro y sin pestañas
Planeando entre colinas de cóndores dormidos

Serán ahora y siempre pétalos de oxígeno
Atufados corceles con alas de aluminio
Habrá redondeles listos de salud sin quirófanos
y el oropel del silencio madrugará su hipódromo

Esta arquitectura de células rosadas
Tendrá seres de equilátera constancia
Existencias sin prisa y respiración oblicua
Zoomorfos valientes con narices de azúcar

Así ha de ser, así será, así ha sido el futuro
Repleto de presentes en cada ciudadela
Embutido de ozono y muchachas estelares
Permanente en el vuelo, risueño en cada cielo

viernes, 20 de julio de 2012

Las analogías: naturaleza y sociedad

René Magritte

27 Umbral de la poesía
Las analogías: naturaleza y sociedad
Por Fabián Núñez Baquero
20/07/2012
Al artista de las palabras le cuesta realizar un ligero cambio. Si está dominado por el ritmo, por el acento de las palabras, el salto hacia la música de las ideas o de la libre expresión metafórica, le resulta un poco bastante difícil. Salir del andarivel del soneto o de la deliciosa máquina del endecasílabo o del alejandrino hacia el descampado de la oración a  pleno oxígeno, de la imagen descalza o la analogía que todo lo puede, es cuestión de romanos. Pero es la prueba del músculo mental más rejuvenecedora y creativa. El poeta por antonomasia rechaza la monomanía del OM hinduista y se posa, como el águila libérrimo, en todas las ramas de la floresta poética. Si ensayamos el verso libre con una semántica completa, es decir, si escribimos un poema de un solo verso es porque la poesía es sobre todo síntesis. Y si creamos un poema de un verso, podemos hacerlo de varios- como la mitosis celular que saca más células de sí misma-, pero orgánica, sintéticamente. La poesía sintética- como cualquier materia sintética- debe ser elaborada con herramientas refinadas: la preceptiva nos entrega muchas de ellas relativamente a bajo costo. Hemos ensayado ya- utilizando la plomada de la semántica- versos-poemas completos. 

Ahora, como en la glosa, vamos a comentarlos, a desarrollarlos o, si es posible, acudir a la creación en cadena de versos-poemas que desembocan en un poema global. Pero el reto es imbricar la naturaleza con los días de hoy, esta época, la naturaleza humana, es decir, la sociedad, con la siempre presente fuerza material de la naturaleza. Los poetas son los únicos seres que hermanan todos los  lenguajes, de todas las especialidades, en la meta confluyente de materia y cuerpo, astros y hombres, plantas y sentimientos. Esa es la manera de recrear el mundo. Pero ahora en lugar del acento en el ritmo, en la consonancia o asonancia, ponemos el énfasis en  las figuras literarias y en la ligazón o analogía entre el espíritu del hombre y la materia. Ahora el acento se carga en las ideas poéticas que surgen de un verso-poema. Re-insistamos en un verso-poema que pusimos en el taller anterior:
El silencio con pies de plomo camina en la soledad

Veamos en qué lo hemos transformado:

Está aquí y allá…

 El silencio con pies de plomo camina en la soledad
Hace rato que nadie atiende a su presencia
Conversa con los árboles
Se desliza entre el  paisaje
Vierte clorofila en la colina
Y aceite de ricino en cada nube

Está aquí y allá y en cada esquina
Rozando con antenas sensitivas

El hombre está ausente de sí mismo
Con tanta música comprada
Con tanto ruido cinco estrellas
Con tanta locura derramada

El silencio con pies de plomo camina en la soledad
Solo una lagartija milenaria
Le  hace dúo en la espesura

Es evidente que esta propuesta no omite el estribillo necesario y- sea o no sea consciente el poeta- sienta una enseñanza con método sensorial: enseña deleitando, como lo proclamaba Horacio. Nótese que los tres últimos versos cumplen un destino de cortina abierta hacia la sorpresa. En este tipo de poemas el elemento sorpresa es importante, pero ésta surge del choque de ideas y sensaciones.  En la parte formal no pensamos para nada en la estructura, dejamos suelto al lebrel del canto, que haga lo que puede en el páramo o la meseta de la creación. Cada verso que creamos en el anterior taller es susceptible de transformarse en poema mayor. Ahora les dejo un experimento más:

El fin del mundo
Con orquesta de mariposas el alba flamea arriba
El  sol es suficiente candelero para esta y la otra vida
Y en el bus alguien receta el fin del mundo

Como si la Tierra necesitara más catástrofes
Con los humanos ya tiene bastante
¡Y alguien anuncia el fin del mundo!

sábado, 14 de julio de 2012

La Semántica, el reino del sentido

El Bosón de Higgs

27 Umbral de la poesía
La Semántica, el reino del sentido
Por Fabián Núñez Baquero
14/07/12

La semántica es el reino del sentido, de la coherencia. Esto dicho sea en términos sencillos y simplificados, si Frage me lo permite. Todas las cosas en absoluto mantienen una sindéresis, esa lógica vistosa o encerrada entre cuatro paredes, que las hace hermosas y deseadas. Una flor es un milagro arquitectónico, de tacto, aroma y color. Y nosotros, las personas, disponemos de tal ingeniería biológica, de tanta exactitud en mente,corazón y huesos, que tenemos muchos motivos para despertarnos alegres y huir de la arritmia, del disconford, de esa estela de desesperanza que nos patina en la piel cada vez que sentimos que el bolsillo no alcanza para mantener el poema de la vida. Nuestros ladrillos biológicos rebasan cualquier complicado cálculo matemático porque resumen sustancia, poesía alta,sensorialmente organizada. No necesitamos darnos lija de arrogancia o citar a poetas o matemáticos famosos para solo ver la perfección de la hierba Luisa o gustar del aroma inigualable del toronjil. Y es indudable la presencia de visibles e invisibles factores concatenados para que estas hierbas sean tan o más perfectas que el recién descubierto exoplaneta de diamante gracias al Bosón de Higgs de su semántica. Una simple observación de la estructura de un girasol o del canto afónico de una rana nos debe convertir en personas de excelente complexión humilde y adorar el dominó exacto de la Madre Naturaleza, esa trabazón maravillosa que lo explica todo: desde el radar de un murciélago hasta los restos fonológicos del Big Bang desperdigados todavía en el espacio estelar...

Entonces no comprendemos por qué la altivez vana de pretender creernos seres de otro mundo, cuando éste en que vivimos representa la misma vasta armonía non plus ultra. Si la naturaleza se presentara en un recital poético estemos seguros que anularía exponer su curriculum vitae, menos el sartal de jactanciosas acumulaciones de maestrías o de innecesarios y hasta dudosos PHD. Hay poetas que se especializan en esa vanidad antropomorfa que utilizan media hora en la lectura de sus presuntuosas fanfarronadas documentadas. Existo, luego soy, así sin más, dice la naturaleza. Un grano de polvo tiene derrotero, su fin es tan perfecto que logra construir el universo. El polvo es un poema de un solo verso, una ecuación precisa pasada por el rastrillo de la comprobación. Por eso los seres pueden morir si al menos no tienen su polvito. Una gota de agua es una imagen de un prisma líquido y una vocal la redondez de la sabiduría.

 Si existe tanta lógica en el Todo, resulta una terrible vanidad intentar descodificarlo todo en busca de la inmortalidad del cangrejo o de las tres patas del gato egipcio. Y no queremos impedir- que la naturaleza no lo permita- la libertad de expresión o la expresión de la libertad o del libertinaje en la expresión. No. Sabemos que hasta en los desatinos más manifiestos la naturaleza pone su gozosa y atinada semántica. Hasta usando LSD, cerebros como el de Huxley lograron orientarse en las Puertas de la Percepción y la araña drogada y todo construye una tela un poco deshilachada y anómala como para no perder su hábito de milenios. Tengo entendido que todavía no se ha escrito la semántica de una fracción de gas o de una mota de polvo. Pero lo dejamos iniciada para que los sabios luego se explayen como niños frescos en su papayal intonso. Ahora sólo decimos que un verso real posee un sentido completo. Hasta nos atreveríamos a decir que un buen poema es la sumatoria de versos, cada uno de los cuales tiene un sentido acabado. Justifiquemos la teoría con ejemplos de nuestra propia siembra:

El árbol hace cola en la muchedumbre del bosque

Un pájaro hace nido en la dorsal del viento

El silencio, con pies de plomo, camina en la soledad

Es evidente que estas imágenes son perceptibles en cualquier parte del planeta y en cualquier idioma. Tienen semántica. Estar en el reino del sentido es tener semántica, exhibir coherencia, demostrar en palabras la lógica entrañable de la naturaleza y el hombre. Si el universo se construye verso a verso, es decir, polvo a polvo, no veo por qué no suceda o deba suceder lo mismo en la poesía. Es obvio que la semántica poética es levemente distinta a la de la filosofía o de la ciencia. Es una semántica que canta por los sentidos, una inteligencia entorpecida por los sentimientos, una ligazón gozosa entre analogías dispares o transformaciones al galope de la sensación. O, para repetir a Hegel, un estado intermedio entre la grosera sensación y la refinada altura del pensamiento. En el escenario siempre se entrometen los sentimientos, es verdad, pero talvez por eso la poesía despliega olor y sabor y savia y zumo, tiene jugo:

El colibrí, helicóptero verde, se engolosina en la flor...

¿En qué rama colgaré el llamado a la hermandad?

Adiós, viento astronauta, te vas pero volverás...

Si podemos crear un verso con semántica completa,entonces luego podemos ligarlo al segundo y así seguir la danza de la inteligencia universal que es una y tiene un sentido uno y múltiple.

viernes, 6 de julio de 2012

La glosa y sus secretos







René Magritte
26 Umbral de la poesía
La glosa y sus secretos

Por Fabián Núñez Baquero
06/07/2012

La glosa es el comentario, la explicación o una combinación que se manifiesta basándose en un lema o temática propuesta regularmente por otro poeta. Es como en la música las variantes formuladas sobre un tema fundamental, que lo enriquecen o le dan mayores posibilidades. Es posible glosar un lema de uno mismo, pero si hay clásicos y poetas que tuvieron su lira múltiple y profunda, de clara resonancia universal, ¿por qué no volver a ellos con humildad y pasión al mismo tiempo? Además la glosa puede tener mayor resonancia siquiera sea porque el poeta glosado ha traspasado los lindes de la fama y porque así justamente lo recordamos.
Proponer variaciones, comentar o glosar un texto poético, presupone que el poeta que lo hace es porque de alguna manera se siente impactado o atraído por el lema o el poema que va a glosar. Esto implica un proceso de asimilación de la cultura poética, del poeta glosado, y una invención o nueva trama del poeta glosador. En la red continua de la cultura este es un avance de categoría inapreciable. Por supuesto, en la ya clásica división entre poesía conceptual y sensorial, la glosa se sitúa en la modalidad primera, y eso incluso si el lema glosado pertenece a una poesía netamente sensorial.
La estructura técnica consta de un lema de cuatro versos de arte menor y de cuatro décimas en verso octosílabo, concluyendo al final de cada décima con un verso del lema glosado. Hoy he escogido del poema, ya clásico, de Lope de Vega, “A mis soledades voy…”, los primeros cuatro versos. Es evidente que de ese precioso, filosófico e invalorable poema se puede escoger otros versos para glosarlos. Espero que mi trabajo tengo cierta altura para no empobrecer la visión del gran Lope o que no lo menoscabe.

Glosa de mis soledades…
A mis soledades voy,
De mis soledades vengo
Porque para andar conmigo
Me bastan mis pensamientos.

Que nadie se escandalice
En tiempo vuelto y revuelto,
Que uno dice y se desdice,
Cuando Juan Pueblo muy suelto
No camina sin amigo,
Que encuentre modo y manera
De habitar siempre conmigo
Sea invierno o primavera.
Y lo digo y lo sostengo
De mis soledades vengo.

En este tiempo es notorio
El turismo puerta a puerta,
Sea joven, vejestorio,
Muchacha lenta o despierta,
Todos  salen de la casa
A ver el mundo y su ruido,
En aeroplano o barcaza,
A la playa o al ejido,
Solo yo me digo hoy:
A mis soledades voy

Yo prefiero mi camastro
O mi libro, cosa fina,
Que visitar nuevo astro,
O la nueva Colombina…
O la actriz que muestra nalgas
O el actor bello y profundo,
Las lecturas son mis algas…
Es el poema mi mundo,
La palabra que persigo,
Porque para andar conmigo…

Me contento con el viento,
Con el sol que sale y entra,
Con un pan y mi ornamento…
Y el silencio que me centra.
Con salud, con alegría,
Estudio el Bosón del cuento…
Pienso en Bach y su armonía
Y me invento un nuevo invento
Y digo sin aspavientos,
Me bastan mis pensamientos.